20 años del Código Iberoamericano de Ética Judicial: vigencia de sus principios ante los nuevos desafíos tecnológicos

Foto: Corte Suprema de Justicia

Bogotá D. C., viernes 2 de octubre de 2026. Hace 20 años, los poderes judiciales de Iberoamérica dieron un paso fundamental para fortalecer la ética en la administración de justicia. En la XIII Cumbre Judicial Iberoamericana, celebrada en Santo Domingo en 2006, fue adoptado el Código Iberoamericano de Ética Judicial, referente para los sistemas de justicia de los 23 países miembros de la organización.

Dos décadas después, Cartagena será escenario, este 14 y 15 de octubre, de la conmemoración del aniversario de la aparición de esa hoja de ruta para miles de funcionarios judiciales, y a instancia de la Corte Suprema de Justicia de nuestro país se desarrollará una reflexión sobre la vigencia de los principios que orientan la función judicial y los nuevos desafíos que enfrentan los jueces ante las transformaciones tecnológicas de la sociedad.

La conmemoración tiene un antecedente cercano en Colombia. En junio del año pasado la Corte Suprema de Justicia lideró la firma de la primera Declaración de Principios de Ética Judicial de Colombia, construida colectivamente por 69 jueces y magistrados del país y que fue suscrita en un acto en Bogotá en el que participaron los presidentes de las altas cortes. La Declaración reafirmó el compromiso con una justicia independiente, imparcial, transparente, eficiente y humana, y planteó el desafío de llevar estos principios a las decisiones y actuaciones cotidianas de todos los funcionarios judiciales en el territorio nacional.

Ahora, el avance de la inteligencia artificial abre una nueva conversación sobre la manera en que esos principios deben proyectarse hacia el futuro. La protección de datos, la transparencia, la prevención de sesgos, la seguridad de la información, la trazabilidad y la responsabilidad humana frente al uso de estas herramientas son algunos de los asuntos que adquieren especial relevancia.

Para el presidente de la Corte Suprema de Justicia Iván Mauricio Lenis Gómez, la humanidad nunca había tenido en su historia tanta capacidad para transformar el mundo que habita y tecnologías como la inteligencia artificial, la biotecnología y la robótica, así como las nuevas formas de interacción entre seres humanos y máquinas, nunca habían modificado tanto las maneras de trabajar, conocernos y relacionarnos. Estas herramientas, dijo Lenis Gómez, comienzan a ocupar espacios que hasta hace poco se consideraban exclusivamente humanos, lo que plantea una reflexión necesaria sobre qué debe hacer la tecnología, en qué espacios debe utilizarse y cuáles pueden ser sus consecuencias.

La tecnología puede transformar las herramientas con las que se administra justicia, pero la ética debe continuar orientando su ejercicio y el juez debe mantener en el centro la protección de los derechos de las personas.

Los 20 años del Código Iberoamericano de Ética Judicial representan así una oportunidad para mirar el camino recorrido desde Santo Domingo y, al mismo tiempo, abrir una conversación sobre los principios que deben acompañar a la justicia frente a los desafíos de la sociedad del presente y del futuro.